Influenza de boca en boca | Por Carlos Estrada, director de arte de GenW
Word of mouth is a reference to the passing of information from person to person. Originally the term referred specifically to oral communication[1] (literally words from the mouth), but now includes any type of human communication, such as face to face, telephone, email, and text messaging.
Fuente: Wikipedia
Word of mouth o de boca en boca, un término muy utilizado en la mercadotecnia pero poco aprovechado.
Últimamente fuímos partícipes de una avalancha informativa referente a la pandemia de influenza, todos recibimos una cantidad de e-mails con opiniones diversas, desde que se trataba de un sabotaje perpetrado por los dueños del mundo, hasta que era el mensaje divino del fin del ser humano. Fue también la justificación social de un evento de esta naturaleza que ya estaba profetizado y no por Nostradamus, sino por científicos como una consecuencia lógica del hacinamiento de la raza humana.
En fin, independientemente del mensaje, nos dimos cuenta de que la comunicación word of mouth se dió a unos niveles que realmente me impactaron. De un día a otro me encontré cambiando de opinión, puesto que todas las explicaciones se escuchaban lógicas y fundamentadas.
Entonces noté que estaba siendo influenciado por todos esos mensajes -hasta me sentía mal de las amígdalas-, así que procedí a medirme la temperatura cada 15 minutos (sin exageración).
El caso es que la influencia de los mensajes provenientes de personas en las que confío hicieron que mi punto de vista diera vuelcos de 360 grados; entonces pensé en la importancia de lo que un ser humano confiable para cada uno de nosotros dice. Imaginemos qué pasaría si ese referente nos habla con respecto a una actitud de una compañía que brinda un servicio, o de un producto que nos ha dejado un mal sabor de boca, o de una mala experiencia con la señorita que nos dice “un segundo, ahora le atiendo” y que nos lo dice mientras estamos comunicándonos desde nuestro celular.
Llegué a la conclusión de que el ser humano esta ávido de expresar cómo le fue en la feria y muchas veces descuidamos los niveles de servicio, o la calidad de un producto por resolver otras situaciones “de mayor importancia”, cuando lo realmente importante para nuestros clientes es diferente a lo que pensamos.
El problema es que debido a este fenómeno, lo que hacemos bien o mal se reproduce como el virus de la influenza, así que creo que las empresas que crean u observen este fenómeno en sus consumidores y se adelantan a utilizarlo como una situación estratégica, podrían ahorrarse millones de pesos mexicanos si lo explotan de una manera coherente.
Por un México limpio | Por David Díaz, editor de Donde Ir de Viaje
La economía y la imagen marca-país de México están en cuidados intensivos. Indiscutiblemente, el virus de influenza AH1N1 le ha “dado en la torre” a las finanzas nacionales, especialmente a sectores como el turismo. Por ejemplo, la ocupación hotelera en Chilangolandia la primera semana de mayo registraba sólo un 7 por ciento, mientras que en Acapulco cayó en un 50 por ciento.
Pero quizá lo más delicado y que no es tan sencillo de medir es el posicionamiento de México antes los ojos del mundo, particularmente entre los ciudadanos de ciertos países que ahora pecan de muy higiénicos como China y Argentina -por cierto ¿alguien vio el cuarto donde encerraron a los nuestros en Beijing? Ay diosito…-, como de otras naciones donde no creo que el venir por estos rumbos esté en su agenda por un buen tiempo.
Me imagino el chismerío que habrá sobre el tema, mentiras más que verdades, claro, por ejemplo, en algún barrio de Buenos Aires, en el sentido de que México, por varios años, “sólo de lejitos”… Son capaces, pretextos sobran cuando dos naciones son rivales en muchos sentidos.
¿Pánico? ¿Desinformación? Qué importa, el asunto es que es vital, urgente -espero que los equipos de Ebrard y el propio Calderón contraten una agencia internacional con expertise en este tipo de problemáticas y no lo quieran hacer internamente- una amplia y clara campaña a nivel mundial, esto para dejar en claro que México sigue de pie, con la frente en alto y limpiecito; con una pandemia, sí, pero con acciones y recursos para aliviarla lo más pronto. Y sobre todo dejando claro que la capital y el resto de los estados somos más que eso.
La tarea no es sencilla; jamás había visto un impacto mediático tan global sobre nuestro país, y no pintándonos como un paraíso, en cuestión de horas. El País de España, la BBC de Londres, bueno, hasta para que el New York Times nos ponga en ocho columnas en su página web por más de 24 horas es que el asunto es grave, pero también, y no es alivio, sabemos que la responsabilidad es compartida con otros territorios que son foco de infección.
México tiene las manos limpias para salir adelante y quien tema algo, que se informe bien y sea respetuoso; aquí están las puertas abiertas.
Si tu boquita fuera… | Por Denise Sáenz, enlace interno de GenW
La emergencia de estos últimos días ha ocasionado que se generen muchas teorías; desde que es “la mentira de año” hasta que los extraterrestres nos trajeron la influenza, ¡en serio!
Me llegó un correo de toda una conspiración armada por los seres flacos y verdes. Precisamente, muchas de las versiones han corrido a través de internet, que no es más que una expresión del word of mouth y claro, también se han pasado literalmente de boca en boca.
Como todo, esto tiene sus ventajas y desventajas, por ejemplo… Sí, toda la población se ha comunicado entre sí para saber las medidas de prevención es un punto positivo, pero por otro lado han especulado tanto…
La gente habla y capta información de tantas fuentes que deja de creer en las versiones oficiales y genera las propias; un punto en contra del gobierno y una confusión generalizada que a muchos les da igual, pero a otros les da pánico y ya hasta están pensando cómo disfrutar los últimos días de su vida; espero estar exagerando, ¿eh?
Lo mismo pasa con las marcas. Muchas veces, las estrategias se crean precisamente para que la gente hable, pero el mensaje ya está predeterminado y se tiene que esperar a que circule la información, pero ¿qué mejor que la gente hable bien de tu marca sin que se lo tengas pedir? Difícil, ¿no?
Excelente cuando sucede, ya que no hiciste una inversión como tal en ese momento, la inversión viene de tiempo atrás, de estar trabajando en la marca para que las buenas percepciones a largo plazo se den casi como por arte de magia. Esto me remitió a la importancia de escuchar al consumidor, pues puedes saber si tiene una mala imagen de tu marca y con esto puedes actuar para mejorar tu comunicación.
Y hablando de este tema, cómo no acordarse del famosísimo “Edgar se cae” que hasta el día de hoy, 8 de mayo 2009, tiene 14,243,485 visitas, ¿que tal? Y no es un personalidad de la farándula ni mucho más, pero cómo divirtió y se difundió entre los internautas por mero gusto, tanto que, como sabemos, una marca de galletas aprovechó la situación para hacer su comercial, prueba de que la publicidad es un reflejo de la vida cotidiana de una sociedad.
Regresando a la influenza… Por la inherente necesidad de comunicarnos, somos parte del word of mouth de este tema, así que, como consejo personal, no se dejen influenciar, fabriquen su propio criterio tras su propia investigación.
¡Achuuu!
El arte de hacer chismes | Por Félix Ríos, creativo senior de GenW
¿De qué habla la gente? Pues de lo relevante, de pequeñas cositas que le despiertan el morbo. Por ejemplo, hablan de la influenza y todos los chismes que la acompañan, que Pee Wee (ex-Kumbia King) declara que a sus 20 años es virgen o que el Barsa metió mano negra en la semifinal -y no precisamente la de Eto´o-; incluso se habla de cosas ridículas como que la vecina del 3b sale a prender el boiler en bata.
En la universidad me enseñaron que la mejor publicidad y la más impactante era gratuita y era la que se daba de boca en boca, es decir, la que se da en el chisme. Lo que nunca me enseñaron fue a hacer un buen chisme. Me comentaron acerca del ciclo de vida del producto y de las diferentes campañas que se pueden hacer alrededor de cada etapa, pero no recuerdo haber tomado una clase que se llamara algo así como “Chisme publicitario I” y tampoco recuerdo haber visto un libro llamado así.
Tras mi constante contacto con las campañas publicitarias me he dado cuenta que crear una campaña bajo el concepto de chisme es muy difícil y estúpido. Si nos ponemos a analizar, las cosas que causan el chisme son aquellas que, como anteriormente mencioné, o son relevantes o despiertan el morbo. Pensar que puedo crear una campaña de publicidad que se trasmita de boca en boca entre los consumidores simplemente por que es la mejor publicidad sería ilógico.
Si quieres generar una campaña así de poderosa no lo pienses desde el ángulo “campaña de publicidad”, piénsalo desde el ángulo “marca”, es decir, crea una marca que en todos sus sentidos –producto, campaña de publicidad, servicio, punto de venta, relación con el consumidor, etcétera– sea tan buena que pueda llegar a ser relevante para el consumidor, y que por lo tanto quiera hablar de ella.
Así que, si la publicidad de boca en boca es buena, es por que simplemente la marca es tan buena que el consumidor quiere hablar de ella. El Word of mouth, no es más que una consecuencia.
http://pensamientoyeti.blogspot.com
Ojo: Ésta no es una cadena | Por Gisela Suárez
Por los pasillos de la sección de cremas, tintes y menjurjes en un supermercado, escuché a una señora que le decía a su hija adolescente que escogiera un desodorante en lugar de un antitranspirante porque si no le daría cáncer. Así de categórica fue.
Quizás recuerdan aquel mail extensísimo en donde se explicaba “científicamente” el daño que hacían los antitranspirantes y cómo su uso aumentaba el riesgo de contraer cáncer de mama. Años después y aún cuando este rumor fue desmentido por la American Cancer Society, todavía hay personas que “por las dudas” prefieren el desodorante. En este caso, la señora está ayudando a que este mito crezca.
Durante la época nazi, Goebbels (ministro de propaganda de Hitler) implementó once principios en toda su comunicación y hoy, después de 64 años, se siguen aplicando para campañas políticas y publicitarias. No voy a hacer hincapié en todos, sólo me quiero detener en el Principio de la Orquestación, que se resume en que “Una mentira repetida adecuadamente mil veces, se convierte en verdad”. ¿Fuerte la sentencia, no?
Goebbels conocía a la masa y se aprovechó de ella; ahora, con la tecnología, estos mensajes falsos se propagan mucho más rápido. Nadie que tenga mail está exento de recibir alguno, porque son nuestros propios contactos los que nos los reenvían. Estos mensajes falsos que quieren pasar como reales son conocidos como hoax.
En México se han propagado varios, basta recordar los mails de terror en épocas electorales sobre el candidato que sería “un peligro para la nación” –muchos lo siguen creyendo-, o el que decía que la Coca Zero contenía un ingrediente que generaba tumores y estaba prohibida en EUA. Y si no nos enteramos de estos casos por correo, seguro “alguien” nos contó.
En mi mundo feliz, las empresas dejarían esas técnicas maquiavélicas para atacar a la competencia, o bien, tendríamos mejor educación y la masa no sería tan ignorante, se cuestionaría la veracidad de esos mensajes antes de repetirlos. Pero como dudo que esto pase pronto, creo que lo mejor es responsabilizarnos por todo lo que decimos; el impacto que pudiera llegar a tener nuestras palabras a veces es más grande del que imaginamos.
Por último, les dejo un sitio argentino que precisamente se puso a la tarea de verificar y desmentir o admitir algunas de las cadenas que nos mandan, es: http://www.rompecadenas.com.ar/
Teléfono Descompuesto:
Word of mouth, Radio-pasillo, viral MKT | Por Verónica Molinar, enlace táctico de GenW
La influenza vs la influencia, un tema interesante, ¿cierto?
Se generó un estado de alerta muy importante en la Ciudad de México por el virus de la influenza, fue como los imecas: En un principio, nadie entendíamos bien a bien de qué se trataba y de todas las personas que conocemos seguimos consejos.
El tapabocas, encierros a piedra y lodo, lavarse las manos cada 5 minutos, usar gel antibacterial cada dos minutos “para los virus”, no saludar ni de beso ni de mano… prácticamente como en el famoso Big Brother, pero todos con tapabocas. El mejor ejemplo -y fresquecito- que tenemos de la función del Word of mouth, que es una técnica del viral Mkt, interesantes y útiles términos de uso rudo en los últimos tiempos.
Para la mercadotecnia actual son herramientas que se usan con frecuencia, pero deben ser cuidadosamente analizadas ya que, al igual que los virus (como el de la influenza), afectan de manera importante en los círculos sociales, o bien, en las redes sociales personales o profesionales. “Meter hilo para sacar hebra”, como diría mi amá…
Y sucede como en el teléfono descompuesto, la idea original “de la marca” no siempre tiene el resultado deseado, porque la esencia es que los transmitan las personas por su propia voluntad y esto es muy difícil de controlar. Sin embargo, puede tener magníficos resultados si el tema puede controlarse.
Los blogs, las redes y el radiopasillo son excelentes para dejar mensajes de la marca deliberadamente, lo interesante es definir de qué tamaño puede ser el resultado y cuál es la mejor forma de ir moldeando la información, si es que ésta se sale de los límites deseados para la marca. Elegir a los candidatos que darán esta información también es un tema de cuidado: Britney, Jordan, Lucero, Hugo Sánchez, Serrano Limón o Cuauhtémoc Blanco, por mencionar algunos, son personajes que han influido en la opinión de millones de personas y ciertas marcas los han elegido como embajadores, unas de ellos con resultados interesantes, otras ”Les ha salido el tiro por la…”, como también decía mi amá. Por lo general resulta más creíble cualquier información que proviene de personas en las que de alguna forma confiamos.
Así, la influenza, que influenció a millones de mexicanos y también a varios millones de extranjeros, hoy está “controlada”, ¿cuál será el resultado de la marca México en los próximos meses? Obvio, los medios siempre ejercen su natural Influenza… Perdón, influencia.
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